¿Aprender como ermitaño?

Ago 18, 2020

¿Aprender como ermitaño? El aprendizaje debe ser algo abierto, dinámico, social y atractivo. Me da tristeza cuando veo a muchas personas sometidas a una jornada extensa en frente de sus pantallas obligadas a absorber un conocimiento no deseado.

Y aunque existan recursos en línea de muy buena calidad y asombrosamente elaborados, las personas siguen siendo libres de escoger sus formas de aprendizaje.

Cuando lleguemos al día en que el algoritmo sea tan refinado que nos enseñen el contenido que queremos en el segundo ideal de nuestras rutinas, ahí la cosa será diferente, pero por ahora es toda nuestra responsabilidad.

¿Un aprendizaje en confinamiento o un confinamiento de aprendizaje?

Son varios los efectos que puede traer un confinamiento a largo plazo, especialmente uno no hecho voluntariamente. La ansiedad y estrés que pueda generar es un elemento que muchas personas quizás no sepan manejar.

Siento que esto afecta la percepción del aprendizaje en línea. Para personas que se inician, podría ser una forma de «tortura» (sí yo sé, suena algo dramático, pero imagínate a alguien que goza muchísimo de las conversaciones o las reuniones presenciales y luego que deba pasar varias horas ensimismado solo con una pantalla LED).

Un nuevo horizonte

Para que las personas disfruten de la educación en línea, deberán crearse muchos más recursos y plataformas de las existentes. VR con clases de video encapsulados, mundos interactivos (tipo second life con sensores hápticos) o tutores bot que tengan un registro de tus hallazgos de aprendizaje.

Me gusta divagar sobre la forma cómo se tendrá en cuenta el confinamiento y los métodos más avanzados de e-learning. Me asombra a lo que podríamos llegar.

Aprender sigue siendo una acción que es vista como un talento nato y no como un recurso universal que todos pueden consumir. Quizás si más personas se arriesgaran a aprender lo que les gusta, la cosa sería distinta.

Conclusión

Quizás confinado es aquel que solo piensa que lo está, y no el que deja su mente volar y aprender con internet. No lo sé. Lo que sí sé es que una persona empoderada hace mil cosas más y contagia a otros con esa actitud.

Si vas a aprender en línea como «ermitaño», «ayúdate que yo te ayudaré». Busca comunidades con fines en común, crea relaciones y crece en grupo.

Como pregunta te dejo:

¿Estamos solos cuando aprendemos en línea? Sí, es así, ¿por qué?

Néstor I. Cepeda

Autor

Soy un apasionado por el e-learning. 
Dedicado a apoyar el desarrollo de otros a través
de experiencias atractivas y significativas.